Análisis
Valoración4
Terangi y Marama son dos jóvenes que se casan en su isla natal de los mares del sur, Manakura. Sin tiempo apenas para celebrar su luna de miel, Terangi se desplaza a Tahití como segundo de a bordo en el barco para el que trabaja.
Pero en Tahití golpea en una taberna a un importante hombre de negocios que presiona a las autoridades para que sea encarcelado. Terangi no aguanta que le priven de la libertad e intenta escaparse en varias ocasiones, al tiempo que su condena va aumentando.

Producida por Samuel Goldwyn y dirigida en 1937 por el maestro de maestros, John Ford en la que fue una de sus primeras películas sonoras importantes, Huracán sobre la isla (retitulada ahora en su edición en DVD no sé sabe muy bien por qué como Huracán en la isla) muestra a un John Ford aún deudor del expresionismo, pero siempre con su particular gusto por los detalles, su amor por los grandes y abiertos espacios naturales, y su eficaz dirección, entre la que sobresale sin duda alguna la prodigiosa escena del huracán de unos veinte minutos de duración, realmente asombrosa para la época en que fue rodada.
La historia tiene un poco de todo, desde denuncia del racismo y del colonialismo (francés en este caso) hasta la aventura, pasando por el drama carcelario o momentos de gran suspense como cuando Terangi intenta alcanzar el barco a nado.
Técnicamente es perfecta, con momentos puntuales brillantísimos como el buen uso de las secuencias encadenadas de los intentos de fuga o la belleza plástica y dramática de la escena del reencuentro.
El competente reparto lo componen nombres como Dorothy Lamour, Mary Astor, C. Aubrey Smith, el siempre grandioso Thomas Mitchell y unos excelentes Raymond Massey y John Carradine.

El guión lo firma un habitual de Ford, Dudley Nichols; la espléndida banda sonora es del maestro Alfred Newman y la grandiosa dirección artística se debe al talento de Richard Day.
La película obtuvo el Oscar al Mejor Sonido y fue nominada en las categorías de Mejor Actor Secundario (Thomas Mitchell) y Mejor Banda Sonora.
Se presenta en 4:3 con bastantes digitalizaciones de forma contínua. El bit-rate es de 5,75 Mb/sg.
Dos pistas de sonido en Dolby Digital Mono. La V.O. en inglés está bastante bien y tiene una potencia notable pero el hecho de que la edición carezca de subtítulos es imperdonable.
Por el contrario, la versión en castellano es horrible, de lo peor que ha escuchado un servidor. Rota, con ruidos y prácticamente ininteligible.

Así que nos hallamos en un brete: A menos que nuestro nivel de conocimiento del inglés sea bueno, tenemos la opción de ver la versión original sin subtítulos y no enterarnos de nada, o verla en “castellano” y no enterarnos de casi nada.
De extras tenemos la ficha artística y la ficha técnica.

Los menús son estáticos, excepto las fichas que están animadas.
Bonita y bien filmada película del maestro Ford, pero editada de forma lamentable. Suevia debería cuidar más estas cosas y vigilar un poquito lo que edita y en que condiciones (respetar el título original en nuestro país también sería un buen detalle). En la contraportada tenemos la explicación al desaguisado, ya que aparece bien destacado lo siguiente: “Titular de la licencia: Creative World Promotions S.L.”. Acabáramos.
