Análisis

Valoración5
Análisis realizado por David Gómez Tato


John Connor vive atemorizado por todo lo sucedido años atrás; no tiene teléfono, no trabaja, no utiliza tarjeta de crédito. No sabe que el Juicio Final se acerca, y la rebelión de las máquinas está a punto de comenzar. SkyNet manda a su robot más avanzado, la T-X, para que acabe con John y con la que será su esposa. Por su parte, la resistencia humana envía desde el futuro a Terminator para salvarlos a los dos.


El mayor problema que tiene Terminator 3: La rebelión de las máquinas son sus precedentes dirigidos magistralmente por James Cameron.
Si obviamos este, por otra parte importante detalle, nos encontramos con una película, que pese a su torpeza técnica cumple con creces su cometido: entretenernos durante poco más de hora y media. Eso, tal como está el cine hoy en día ya podría ser mucho, pero como he dicho, Terminator y Terminator 2 son infinitamente y en todos los sentidos, muy superiores.

Esto puede deberse en gran parte al cambio de director, ni Jonathan Mostow(sobrevalorado y mediocre director de la también sobrevalorada U-571) es Cameron, ni lo será en la vida. Creo que este proyecto debería haberse abandonado cuando Cameron no estaba involucrado en él: ¿Alguien se imagina las grandes sagas del cine cambiando a su responsable principal? ¿Los Padrinos de Coppola, las galaxias de Lucas, el Indiana de Lucas y Spielberg, sin sus impulsores?. De ahí, el que no termine de convencer, aunque cuente con unos efectos especiales buenísimos, el trabajo de ese genio que es Stan Winston, espléndido como es habitual en él y un par de secuencias espectaculares y trepidantes: La secuencia de la persecución de la grúa, a pesar de sus numerosos saltos de eje y apresurado montaje, es una buena secuencia de acción, casi casi a la altura de la secuencia de la autopista en Matrix Reloaded.

Por otra parte, lo mejor de la película es sin duda el sonido y los efectos de sonido, que llegan a estar a la altura de la entrega anterior(Ojo a los Oscars en estas categorías)...y el final. El final, es lo que salva la película, por fin el bobo de Connor comprende de qué va el asunto, y además cierra la puerta a un hipotético Terminator 4 antes de la guerra. Todo lo que venga a partir de ahora tendrá que ser referente a la guerra contra las máquinas, en un futuro apocalíptico y radiactivo, con un John Connor héroe del pueblo(¿qué tal Hugh Jackman?) dirigiendo a la resistencia y cuidando de sus hijos, que ya nos avisan que van a ser muy importantes...Problema: Tiramos hacia Matrix: ¿John Connor es Neo? Nos sonaría mucho la situación, ¿no? Pero por otra parte nos libraríamos de otro de los absurdos de esta Terminator 3: la repetición continua de situaciones, guiños y diálogos que hacen referencia a las 2 películas anteriores: “Volverá”, “He vuelto”, “Sayonara, baby”, las gafas, la ropa y todo eso. Por cierto, ¿lo de Sayonara se lo oye Edward Furlong a Swarzenegger en la 2ª parte? Es una duda que me entró mientras veía la película.

Estas referencias, además, adquieren un tono excesivamente cómico y paródico, y consiguen que no nos acabemos de tomar en serio nada de lo que ocurre. Hasta el doblaje de Constantino Romero parece autoparódico, sobre todo al principio del film.
La fotografía parece de telefilm y la BSO brilla por su ausencia, o su presencia discreta, oyéndose sólo al final el mítico tema musical de Fiedel.





Valoración Final

Por lo demás, como he dicho, entretiene y ya está, a pesar de sus ridiculeces, errores de raccord, y de que todas las interpretaciones andan muy justitas. Se echa mucho de menos a Linda Hamilton y a Robert Patrick, y definitivamente es una pena que el proyecto no lo hubiera, por lo menos, supervisado Cameron. Yo creo que tendría mayor coherencia. Aún así, es una película que con los años igual se revaloriza, si no la fastidian con alguna de las entregas futuras que parecen más que probables que se lleven a cabo, claro. Yo prefiero considerarla como un pequeño borrón dentro de la saga, aunque aporte ese magnífico final.




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